Cómo efectuar correctamente una revisión de caldera

Vista de un técnico haciendo el mantenimiento a una caldera

Llega el otoño y con él, las temperaturas empiezan a descender. El frío se adueña totalmente del clima, provocando que las personas busquen el calor vital desde otras fuentes. Muchos adoran la época de frío, otros prefieren la época de calor. Independientemente de esto, los días con menor horas de luz solar derivan en el uso contínuo de sistemas de calefacción para mantener una temperatura óptima en nuestros hogares. Noviembre es conocido a nivel nacional como el mes donde la revisión de caldera es casi una norma, como si de una tradición anual se tratase. Sin embargo, la caldera requiere cierta atención especial antes de efectuar la revisión de caldera.

El consumo eléctrico se dispara en los hogares de toda España, pues la calefacción frecuente trae consigo un aumento de la tarifa mensual de electricidad. Es por eso que el futuro apunta a tener al concepto de casa sustentable como la primera opción de los españoles, pues aparte de representar un ahorro económico inmenso, también aporta bondades a nuestro planeta por aprovechar las energías renovables al máximo. Confirmar el buen funcionamiento de tu caldera te brindará la seguridad que necesitas en estos meses helados. Una caldera en mal estado te traerá muchos dolores de cabeza y afectará negativamente tu comodidad y la de tu familia.

La revisión de caldera te aporta muchos beneficios

Hombre contento por todos los beneficios que consigue al mantener su caldera

Lo primero que tienes que tener en mente es que una caldera averiada influye mucho en la ineficiencia energética de la misma, lo cual deriva en una mayor factura de luz al mismo tiempo que su funcionalidad no es la adecuada. El Reglamento de las Instalaciones Térmicas en los Edificios, organismo que regula todo lo relacionado a la revisión de caldera, establece que dicha revisión debe realizarse de manera obligatoria una vez al año. El tiempo se extiende a dos años cuando hablamos de una instalación individual de gas, y a 5 años si nos referimos a un calentador de agua con una capacidad de hasta once litros.

Esta normativa regula el uso adecuado de las calderas para garantizar que las familias no tengan inconvenientes cuando más las necesitan. Ahorrar energía no es la única razón que nos motiva a llevar a cabo la revisión de la caldera, pues una caldera en mal estado puede tener consecuencias fatales si no se corrige a tiempo. El usuario puede verificar el buen estado de todas las partes visibles de la caldera para, posteriormente, sustituir las piezas defectuosas en caso de existir. Se debe comprobar que los gases de escape tengan una buena evacuación. Además, la ventilación y la presión de la caldera deben estar en el rango adecuado para comprobar que no existe problema alguno con el artefacto.

Siempre será mejor contar con ayuda profesional

Vista de un profesional de la fontanería

Además de los procesos previamente mencionados, también se debe analizar la combustión y el control de humos de la caldera, lo cual proporciona detalles esenciales sobre el rendimiento de la misma. El índice de humo y la concentración de monóxido de carbono no son procesos que cualquier persona pueda llevar a cabo sólo observando videos de Youtube.

Además, la purga de radiadores, los desajustes funcionales y comprobar que no existan goteos (en caso de que la caldera esté conectada a un circuito hidráulico), requieren los conocimientos de un profesional autorizado para llevar a cabo la revisión correspondiente. Los fabricantes de caldera suelen contar con servicios de mantenimiento que incluyen revisión periódica efectuada de manera obligatoria. Muchos profesionales independientes también realizan la revisión, al igual que ciertas empresas autorizadas para la revisión de gas natural. Es importante destacar que el único responsable de que la revisión se realice en los plazos correspondientes es el propietario.

No confundir la revisión de caldera con la inspección

Tanto la inspección como la revisión son obligatorias acorde a lo estipulado por el Reglamento de las Instalaciones Térmicas de los Edificios. Como usuario, puedes inspeccionar superficialmente una caldera y determinar (de cierto modo) si tiene algún problema que se aprecie a simple vista. Los precios recurrentes para revisar caldera dependen mucho de el ente u organismo que realice la revisión. Por ejemplo, el precio que un profesional independiente cobra no es el mismo que el estipulado por el fabricante.

Usualmente, los fabricantes ofrecen dicho servicio a partir de los 90 euros en adelante, pero comparar precios para la revisión de una caldera es complicado, ya que suelen llegar a rangos dispares. Recuerda que revisar la caldera es una responsabilidad que debe efectuarse a como dé lugar. No permitas que el frío te gane durante el otoño y el invierno. Tu familia merece tener la comodidad que sólo una caldera funcional puede brindarle. Ten en mente que al revisar tu caldera como corresponde, no sólo te cuidas a ti mismo, también cuidas a toda tu comunidad.

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