Cómo hacer que tu hijo aprenda a leer

Enseña a tus hijos a leer con estos consejos

Para muchos padres, el hecho de que su hijo aprenda a leer cuanto antes es muy importante. Lejos de que sea una decisión más o menos acertada, lo cierto es que no siempre es fácil conseguirlo. Si estás deseando que tu pequeño coja un libro, no lo dudes y sigue estos consejos que son sencillos a la vez que efectivos.

La importancia de aprender a leer en los niños

Forzar el que un bebé aprenda a leer, hablar, saltar o andar hacia atrás es algo tremendamente negativo. Aunque lo cierto es que no existe una edad más adecuada que otra para empezar,  los padres, a menudo, quieren ir más rápido de la cuenta.

La escolarización obligatoria en preescolar hace que muchos padres quieran que empiecen a ir al colegio con todo sabido, lo cual es un error garrafal. Cada niño tiene su ritmo y te aseguramos que si se fomenta la lectura naturalmente el niño aprenderá a la perfección; y no sólo eso, también disfrutará haciéndolo. Así, lejos de recomendar el intentar que los niños lean pronto, nuestro consejo es que lo hagan con gusto, motivados; esa es la mejor baza.

4 Consejos para enseñar a leer a tu hijo

Sabido esto, no podemos más que darte los mejores consejos para hacer que tu hijo aprenda a leer y lo disfrute.

  • Da ejemplo

Para que un niño se interese por algo es tan sencillo como que lo hagamos nosotros mismos. En primer lugar, su insaciable curiosidad hará que, cuando te sientes a leer, quieran saber lo que estás haciendo y por qué. Por otro lado tenemos el hecho de que los pequeños suelen imitar las actuaciones de los adultos para ganar su aprobación; así, tendrás a tu hijo viendo cómo lees y haciéndote preguntas; ese es el momento en el que hay que ser cuco y hacerle ver sutilmente que es una actuación que valorarías positivamente si la hiciese.

  • Ten recursos variados a mano

Obviamente, si el pequeño tiene interés pero no encuentra nada que satisfaga las necesidades de su edad y su personalidad, pronto abandonará la actividad.

Los libros de series y películas son muy adecuados porque, además de que el niño conoce los personajes, podrá empezar a relacionar los nombres que oye con su equivalente escrito. Tendrás que tener cuentos adecuados a su edad, pero deja a mano libros para más mayores, incluso los que uses para leer tú. Cuando el niño se ponga a curiosear se le pueden explicar muchas cosas sobre esos otros formatos que harán que su interés siga creciendo.

La paciencia y dedicación es importante a la hora de enseñar a tu hijo a leer

Además, no desestimes otros recursos como pueden ser un karaoke para jugar (y trabajar la inteligencia musical) o la inclusión de subtítulos en todo el contenido que veamos en la televisión. Así mismo, procura incentivar los juegos que incluyan el alfabeto, palabras, onomatopeyas… Pueden ser recortables, sopas de letras, adivinanzas… Siempre adecuados a la edad.

Por supuesto, todos estos recursos deben estar a mano para que el niño no dependa de ti a la hora de querer ojear y curiosear por su cuenta. Además, así potencias también el hábito de recoger sus cosas.

  • Da libertad para elegir los títulos que prefieran

No obligues a tu hijo a que aprenda a leer con un libro que no quiera leer.

Hay que encontrar la manera de que el niño quiera, por sí mismo, ver más libros diferentes a los que use más a menudo. Para ello, cuando leas, habla con él; coméntale lo que ocurre en el libro que lees tú, cuéntale el argumento de un cuento que acabas de comprar, etc. Es decir, procura hacerle saber que el contenido de otro libro le va a gustar.

  • Crea una rutina

La rutina de la lectura debe existir como también el resto. Sin embargo, como ya hemos comentado, esta no debe ser una obligación. ¿Cómo lo hacemos entonces? Muy sencillo. Volvamos al punto 1: dar ejemplo. Elige un espacio un día de la semana, por ejemplo, el domingo por la tarde. Todos los domingos por la tarde te sentarás a leer asegurándote de que tu hijo te vea. Será cuestión de tiempo que cada vez que te pongas con un libro el pequeño lo haga contigo.

Por supuesto, si cualquier otro día el pequeño se siente motivado, no lo dudes y dedícale todo el tiempo que necesite, siempre que no estemos tapando otra rutina, claro está.

¿Conoces algún consejo o técnica para ayudar a leer a los peques? ¡ Compártelo con nosotros!

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